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Conjunto de vales de prisiones

En el Museo de Prehistoria de València se conserva una interesante y peculiar colección de vales de prisión desde la posguerra hasta la década de los ochenta. La colección del Museo de Prehistoria de València cuenta con vales procedentes de las prisiones masculinas y femeninas de las siguientes ciudades: Madrid, Barcelona, Zaragoza, Burgos, Tarragona, Lleida, Santander y Ocaña.

Los vales son formas alternativas de dinero, por medio de los cuales puedes realizar las mismas acciones, pero solo en aquellos ámbitos concretos donde son válidos. Los vales de prisión servían para poder comprar artículos en los centros penitenciarios. En ámbitos cerrados, como las prisiones, es mucho más común y útil la utilización de estas maneras de pago que sirven como alternativa al uso de dinero de curso legal.

Estos servían para comprar, generalmente en los economatos, espacios para la adquisición de productos básicos como comida, bebidas y tabaco que hay en cada módulo del penal. Los vales eran empleados tanto por los presos como por los funcionarios y estos eran emitidos por la misma cárcel, la cual tenía libertad para diseñar el modelo.

El valor de estos se corresponde a la moneda de curso legal, en este caso, vales equivalentes a las pesetas del siglo pasado. Así mismo, los colores ayudan a identificar un valor, dado que cada color identifica una cantidad. De lo contrario, el diseño puede servir para reconocer un valor, porque encontramos uno diferente para cada, pero, este criterio no se puede usar siempre, puesto que hay otros homogéneos donde solo cambia la cantidad.

Los que pertenecen a los primeros años de la posguerra, los valores son más pequeño. Por ejemplo, 0,05 pesetas o 0,10 pesetas. Sin embargo, con el paso del tiempo, hay vales con valores mayores, como 10 pesetas, 50 pesetas o incluso de 100 pesetas. La gran mayoría de los vales, sobre todo los más antiguos, van sellados y firmados por la administración o la dirección del centro. Bastantes tienen el número de serie o la fecha de emisión. Otros llevan escritos a mano un número, el que podría ser el número correspondiente a un preso.

Además, hay peculiaridades como prisiones que utilizan de fondos los billetes vigentes en ese momento, otros que reutilizan antiguos vales y los revaloran por cantidades mayores, algunos tienen dibujos de calidad como uno de la catedral de Toledo (firmado por el artista del diseño) y otros que tienen marcas estampadas cómo “TRIPLICADO”.

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