Las necrópolis de Las Peñas (Zarra) y Casa del Monte (Valdeganga, Albacete)

Vitrina 89
Estos dos cementerios ibéricos ilustran el paisaje funerario del siglo V a.C. Tenían en torno a una treintena de tumbas y albergaron los enterramientos del sector más poderoso de la sociedad. El tratamiento funerario consistía en la cremación del cadáver y el enterramiento de los restos cremados en urnas que se depositaban en hoyos y, en ocasiones, eran señalizadas con pequeños túmulos de piedras. En algunos casos las urnas se acompañaban de objetos personales indicativos del alto estatus de la persona enterrada, como fíbulas, broches de cinturón y armas. Lanzas y espadas, tanto las de hoja recta como las de hoja curva llamadas falcatas, son las armas más repetidas entre los ajuares funerarios.
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